Cuando hablamos de un bebé siempre nos viene a la cabeza la imágen de un biberón o un potito para que crezca fuerte y sano.

A la hora de darle su primer biberón son muchas las dudas que nos pueden venir a la cabeza y es por ello que es necesario aclararlas para evitar sorpresas de última hora. Con estos sencillos consejos conseguirás preparar el biberón perfecto evitando un verdadero quebradero de cabeza en el acto.

 

¿Cómo preparar un biberón?

Nunca lo prepares con antelación si tienes que ir a algún sitio. Si por cualquier motivo tienes que desplazarte, lleva el biberón con agua caliente en el termo del bolso y por separado los polvos. En el momento que vayas a dar de comer al bebé, mézclalo.

Es fundamental lavarse a conciencia las manos con abundante agua y jabón. La superficie donde trabajamos debe estar limpia y pulcra.

A continuación, respeta las instrucciones de la caja de leche y la dosis recomendada por el fabricante.

¿Qué tipo de agua utilizar?

Este punto es realmente controvertido, puesto que siempre se tiene la percepción de que el agua embotellada es mejor que la del grifo, cuando no es extrictamente necesario según señalan los expertos.

Eso sí, infórmate bien de la calidad del agua de tu ciudad y sigue “al pie de la letra” las siguientes normas:

  • Deja correr el agua durante unos 2 minutos aproximadamente.
  • Solo utiliza agua fría.
  • Es recomendable limpiar el difusor del grifo con vinagre para quitarle los posibles microbios que pudiese tener.

Por lo tanto, no es que el agua embotellada esté “prohibida” para preparar un biberón, pero tienes que tener en cuenta si está específicamente diseñada para la alimentación de bebés y consumirla en un plazo no superior a 24 horas.

 

Controlando la temperatura óptima

Uno de los puntos clave en todo esto es regular la temperatura del biberón en el momento de su ingesta.

Para ello es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos básicos:

  • El biberón se puede tomar a temperatura ambiente, si prefieres calentarlo es fundamental el calienta biberones. No utilices nunca el microondas debido a que el calor no se reparte bien.
  • Antes de dar el biberón a tu bebé comprueba la temperatura del mismo echándote unas pequeñas gotas en tu muñeca.
  • Por último, pero no menos importante, si la leche está caliente debe tomarse el biberón en media hora.

 

Lavando el biberón después de su uso

Es muy recomendable lavar el biberón inmediatamente después de su utilización. Vacíalo completamente, enjuágalo bien con agua fría para quitar las partículas de leche y sumérgelo en agua caliente en el lavavajillas.

No olvides colocar bien la tetina, la rosca y el anillo del biberón. Ten cuidado con las tetinas de caucho puesto que no se pueden usar con el lavavajillas.

Por último, deja secar el biberón bocabajo, sin frotarlo en ningún momento.

Esterilizar el biberón no es necesario según indican muchos pediatras, pero si os quedáis tranquilos podéis hacerlo perfectamente. Y es que la imágen de la abuela hirviendo biberones nunca desaparecerá de nuestra mente…

 

A tener en cuenta

Preparar un biberón no tiene por qué ser un hábito complicado, ni mucho menos, solo hay que echarle ganas y mucha ilusión. De todas formas siempre puedes consultar a tus familiares para que te ayuden en su correcta preparación.

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